Silenciosamente, examinó el lugar. Su mirada se fijó en cada ínfimo detalle de lo que le rodeaba. Observó los pasamanos, revisó cuidadosamente hasta el último lugar rincón del basurero. Escudriñó los pliegues de las baldosas y se conmovió con la perfección de su trabajo. Se deslizó hacia uno de esos asientos naranjas y sujetó su bebida helada entre sus manos. Miró unos segundos el andén vacío y se dio el gusto de soltar un respiro.
La gente humilde llama mi atención.
Tienen esa mirada.
No se.
Pura
Y enojada

Diego es vago.
¿Hacia dónde tomo para Salvador?
Increíblemente, a pesar del ruido de los tractores, el escenario era tranquilo y relajante.
Más allá, atrás de las sombras,
El cumpleaños del felino.
Y se perdieron, de la mano, en lo profundo de las profundidades.
El olor de tu piel bajo las sábanas me llevan a tentar mis dedos, a presionar mis labios para no saborear tu cuello, desviar mi mirada de tu figura
La música permitió que su pequeño cuerpo de infante se elevara sobre lo alto de las nubes.
Mantuvo silencio mientras las pequeñas manos eran golpeadas. Apretó la mandíbula & guardó silencio mientras los pequeños ojos marrones se posaban sobre él.
Afirmó el globo entre sus deditos & lo tiró al aire para golpearlo con sus yemas. Una risa jovial salía de su garganta mientras el globo se elevaba & volvía a bajar. Detrás, el tranquilo día de playa hacía brillar su piel rosada.
A veces, da la impresión de que el mundo te observara en casa paso.
