Y se perdieron, de la mano, en lo profundo de las profundidades.
Y la gente que los vio hundirse, les gritaba con gargantas desgarradas.
Y bajaron. Y se hundieron. Y desaparecieron.
Y se perdieron, de la mano, en lo profundo de las profundidades.
Amo el cantar de los pájarillos por la mañana,
oh,
gran despertar.
Y la baba sobre mi almohada.

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