Se levantó helada esa mañana, sentía que le pesaba el cuello, a un lado de la cabeza.
Caminó lento, arrastrando los pies. Como cada mañana. Se hizo un café y fue al baño. Como cada mañana.
Y entonces notó que estaba muerta.
Y había muerto hace 25 años.
Y qué tal?
Nada, y silencio.

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